02 noviembre 2012

02 noviembre 2012
Filtros Protectores

filtro Uno de los temas que más controversia crea en el mundo de los aficionados a la fotografía es el uso de filtros protectores para los objetivos.

Dentro del mundo de los filtros -que detallaremos en futuros posts- hay infinidad de variantes para efectos fotográficos concretos. Una de esas categorías son los llamados filtros UV o filtros Skylight. No son más que filtros transparentes, que no hacen sino filtrar la radiación ultravioleta de la luz. Hace años esto era una ventaja, pero a día de hoy, gracias a los modernos sensores, es completamente innecesario.

¿Por qué se siguen comercializando entonces esos filtros? Pues por miedo, ni más, ni menos.

Los filtros protectores son económicos y se nos presentan como la única manera eficaz de salvaguardar la lente frontal de nuestros objetivos durante años. Claro, si pasase cualquier cosa, el filtro se puede reemplazar de manera económica y sencilla, mientras que un cristal de un objetivo suele implicar tener que tirarlo y comprar otra costosa lente.

Dicho así, suena recomendable. Pero analicémoslo más a fondo…

¿Alguna vez se te ha roto un cristal frontal de un objetivo? A mi no…

Vamos a ver, es indudable que las lentes frontales son delicadas, y se pueden rayar y manchar. Pero con un poco de cuidado evitaremos esto de manera sencilla.

El primer paso a tener presente -ya comentado en el post de la semana pasada- es soplar la lente con una pera antes de pasarle un paño, ya que cualquier partícula abrasiva podrá rayar el cristal. Pero fuera de esta precaución, y con un poco de sentido común, es muy raro que a nuestras lentes les sucedan desgracias.

Un cristal frontal es MUY duro y MUY resistente. El golpe que debe llevarse para romperse ha de ser bastante grande y fuerte. Posiblemente un golpe de tal magnitud que rompa la lente, haga más destragos en el objetivo y la cámara. ¿Merecería la pena en ese caso un filtro protector? Os pongo un ejemplo -real- para que lo valoréis vosotros mismos: Llevamos la cámara en una mochila y, lamentablemente, se lleva un golpe en la parte frontal. Opciones:

  1. Sin filtro protector, el golpe recae sobre el cristal de la lente. Si no es un golpe extremadamente fuerte, casi seguro que no sucederá nada. Es más probable que se desajuste el mecanismo del zoom, o del enfoque, antes de que le suceda nada al cristal de la lente.
  2. Con filtro protector, además del citado desajuste del zoom o anillo de enfoque, posiblemente el filtro se rompa. Miles de pequeños cristales rotos caerán sobre el cristal de nuestra lente… y cristal contra cristal… rayazo asegurado.

¿Compensa el filtro?

Por otro lado, es muy rara la situación en la que algo pueda saltar y golpear nuestra lente. Si estamos fotografiando la erupción del Etna, lo suficientemente cerca, podrían caernos piedras incandescentes en la lente… ¿os veis en esa situación? Sin embargo, que yo sepa, fotografiando un paisaje, una puesta de sol, un evento deportivo, un bodegón… nadie tira piedras (quizá algún vándalo…?). Cierto que en un partido de fútbol podríamos llevarnos un balonazo, pero, en ese caso, el protector no nos salvaría la cámara…

Por tanto… ¿qué ganamos poniendo el filtro protector? Posiblemente nada, excepto acallar el miedo que nos han vendido.

Ahora viene el otro lado… ¿qué perdemos por poner el filtro? Pues es sencillo, mucha calidad de imagen. De acuerdo, para la foto del yo-estuve-aquí no apreciaréis ninguna merma de calidad -sobre todo si el filtro es bueno- pero si analizáis la foto al detalle, en el ordenador, a píxeles reales, se nota. Si queréis hacer una prueba sencilla, probad lo siguiente: Con un objetivo con filtro protector, fotografiad la luna llena una noche cualquiera… apreciaréis que sale con doble imagen… es por el reflejo del filtro. No se puede hacer la foto si no lo quitáis.

Además, sobre todo con objetivos gran angulares, podéis comprobar como las lentes frontales son curvas. Poner en estas lentes una lente plana -el filtro- es crear aberraciones cromáticas sí o sí. Las lentes las han diseñado para usar tal cual, sin más componentes delante.

En resumen… ¿filtros protectores? Yo no los recomiendo, salvo contadas situaciones como la del Etna, o si estáis fotografiando una matanza de cerdo en primer plano, con alto riesgo de salpicaduras de sangre...

2 comentarios :

Rodrigo Rodríguez

Hay filtros transparentes sin que apliquen ningún efecto que su única función es la de proteger la lente del objetivo. Y yo tampoco vi como se rompía la lente de un objetivo, pero si el filtro protector que tenía puesto. ¿Qué hubiera ocurrido si al caer la cámara no hubiera tenido este filtro? Creo que lo mejor es no saberlo...

Masivi

Pues estoy seguro de que no hubiera ocurrido nada.
Efectivamente muchos filtros son sólo eso, protectores. Pero lo que quería hacer ver es que dicha protección no es necesaria. Simplemente regalan miedo para vender protección.
De todas maneras, por supuesto, cada uno es libre de poner o no los filtros que desee.

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